martes, 15 de marzo de 2011

Galería fotográfica del tsunami de Japón





















Galería fotográfica del desastre en Japón. El día 11 de marzo, Japón quedo asolado por un terremoto y un tsunami, que ha originado hasta el momento miles de muertos y centenares de desaparecidos. El terremoto tuvo una magnitud de casi 9º en la Escala Richter.
Las olas provocadas por el tsunami, alcanzaron los 10 metros, arrasando zonas costeras y llevándose todo lo que encontraba a su paso, donde se ha hacho un recuento de miles de muertos y otros tantos desaparecidos.
A continuación aparece una galería fotográfica, donde puedes ver el estado en que han quedado muchas zonas de Japón; es uno de los peores terremotos sucedidos en este país, en los últimos 150 años.











domingo, 13 de marzo de 2011

Al menos un millar de muertos en Japón y 600.000 desplazados

Las autoridades japonesas aumentaron hoy a 1.353 los muertos y a 1.085 el número oficial de desaparecidos por el terremoto y posterior tsunami del viernes, aunque se teme que las víctimas superen con creces las 10.000. La catástrofe y posterior amenaza nuclear han dejado ya casi 600.000 evacuados, según la Oficina de Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA).
La policía de Miyagi, la provincia más afectada por el seísmo, cree que habrá al menos 10.000 fallecidos, mientras otras fuentes no descartan que pueda incluso incrementarse.
Solo en Minamisanriku, una localidad costera de Miyagi totalmente arrasada por el tsunami que siguió al seísmo de 9 grados en la escala Richter, están sin localizar 9.500 personas.
También hay otras 1.167 personas desaparecidas en la contigua provincia de Fukushima, de acuerdo con un recuento de las autoridades locales.
En el recuento oficial, según la agencia local Kyodo, tampoco se incluyen otros 600 cadáveres que fueron localizados en las provincias de Miyagi e Iwate, ambas en la costa del Pacífico.
Las cifras oficiales hablan de más de 20.800 edificios destruidos y de que unos 380.000 japoneses tuvieron que ser evacuados de sus viviendas por ambas catástrofes naturales, mientras que 210.000 han sido evacuadas del área de 20 kilómetros alrededor de la central nuclear de Fukushima, donde se registró una explosión tras el seísmo.
De un primer reactor nuclear con problemas, la preocupación se ha extendido a un segundo en el que el sistema de enfriamiento de emergencia ha dejado de funcionar. La central nuclear de Tokai Nº2. también ha sufrido una avería similar, aunque en esta caso sí que han funcionado los sistemas de emergencia.
Además, más de 100.000 militares japoneses van a ser desplegados para asistir a las víctimas, ayudados por socorristas y personal especializado de casi 70 países, entre ellos Estados Unidos, que ha puesto a disposición de Japón el portaaviones Ronald Reagan.
El primer ministro nipón, Naoto Kan, pidió unidad a sus conciudadanos para afrontar las consecuencias del grave terremoto del viernes, que calificó como la peor crisis que afronta Japón desde el final de la II Guerra Mundial (1939-45).
Kan explicó que el Gobierno ha dado luz verde a las empresas Tokyo Electric Power y Tohoku Electric Power para efectuar, a partir de mañana lunes, cortes de electricidad de hasta tres horas al día con el fin de garantizar el suministro en las provincias afectadas.
El terremoto, uno de los más graves de la historia, fue seguido de un devastador tsunami que se llevó por delante pueblos enteros en la costa este del Pacífico.

Fuente:

martes, 8 de marzo de 2011

El transbordador 'Discovery' emprende su último viaje

Fotograma que muestra al 'Discovery' tras desacoplarse de la ISS. | NASA.

Fotograma que muestra al 'Discovery' tras desacoplarse de la ISS. | NASA.

El transbordador 'Discovery' soltó amarras, por última vez, de la Estación Espacial Internacional (ISS) después de una misión de ocho días y 16 horas, y comenzó a prepararse para su retorno definitivo a la Tierra, según ha informado la agencia espacial estadounidense.

La NASA indicó que la nave, con seis tripulantes a bordo, se separó de la ISS a las 12:00, hora peninsular española, cuando ambas se encontraban a 355 kilómetros de altura al nordeste de Nueva Guinea.

El comandante de la ISS, Scott Kelly, tocó la campana señalando la partida del transbordador y en un mensaje en Twitter dijo: "El 'Discovery' ha sido una embarcación grandiosa que ha apoyado la ISS más que cualquier otro transbordador". "Vientos de popa y mar sereno para la nave", añadió.

El piloto Eric Boe inició entonces una vuelta alrededor de la ISS durante la cual los tripulantes del transbordador tomaron imágenes de la estación internacional en su nueva configuración, que incluye un módulo permanente y un carril externo que el Discovery llevó hasta el complejo orbital.

Una vez completada esa vuelta alrededor de la ISS , el transbordador inició su propia pirueta de 360 grados durante la cual expuso, para la vista e inspección desde la estación orbital, su parte inferior y los bordes de las alas.

En servicio desde 1984

Esas áreas de la nave, que inició en agosto de 1984 un servicio que ha incluido 39 misiones, están cubiertas por paneles de protección térmica, y la inspección procura determinar si hay daños en esa "armadura" que protege al transbordador cuando irrumpe en la atmósfera y la fricción eleva la temperatura a más de 2.000 grados Celsius.

Una vez terminada satisfactoriamente esa inspección, el transbordador se alejará de la ISS aún más y pondrá rumbo a su regreso al Centro Espacial Kennedy, en el sur de Florida. Su llegada está prevista para el miércoles a las 17:58, hora peninsular española.

A lo largo de su historia el 'Discovery' ha recorrido más de 230 millones de kilómetros, ha pasado en órbita 352 días y ha orbitado la Tierra 5.628 veces a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora.

Una misión con un día extra

La agencia espacial tenía previsto que la misión del 'Discovery' volviera a la Tierra hoy, sin embargo, con el nuevo programa el transbordador se iba a desacoplar esta mañana y regresará dos días después.

La NASA informó de que el día extra de la misión STS-133 es clave para terminar de desempaquetar y colocar las más de cinco toneladas de material y repuestos que transportó el 'Discovery' al Módulo Permanente Multiuso 'Leonardo' a la ISS.

El piloto Eric Boe y los especialistas Alvin Drew, Steve Bowen, Michael Barratt y Nicole Stott, junto con el comandante Steve Lindsey, forman la tripulación del Discovery.

Drew y Bowen han realizado dos caminatas espaciales en las que trasladaron un módulo con una pieza de bombeo estropeada a una plataforma de almacenamiento externa e instalaron varias cámaras en diferentes puntos de la estación, entre otras tareas de mantenimiento.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/07/ciencia/1299514542.html

¿El hombre desciende de formas de vida extraterrestres?

Meteorito marciano en el que se documentó la presencia de restos de vida en 1996. | NASA

Meteorito marciano en el que se documentó la presencia de restos de vida en 1996. | NASA

En 1996, el investigador del Johnson Space Center de la NASA David McKay y su equipo sacudió la comunidad científica con el anuncio del hallazgo de trazas de vida en un meteorito procedente de Marte. La investigación se publicó en aquel entonces en la prestigiosa revista 'Science', lo que daba credibilidad al trabajo.

El anuncio provocó un amplio debate y un sinfín de nuevas investigaciones para comprobar los resultados obtenidos por McKay. Y finalmente el avance de nuevas técnicas y metodologías permitió averiguar que el meteorito había sido contaminado, al menos en parte, con vida terrestre. Aún así, el debate provocado hace ahora cinco años continúa abierto.

Esta semana, otro investigador de la NASA, en este caso Richard Hoover, ha agitado de nuevo la caja de los truenos con una investigación publicada en 'Journal of Cosmology' -una desconocida revista de dudosa calidad científica- en la que asegura haber detectado pequeñas bacterias fosilizadas en tres meteoritos, y mantiene que estas formas de vida microscópicas no proceden de la Tierra.

La propia NASA se ha desvinculado de este estudio y en un comunicado remitido a la agencia Efe asegura que no puede apoyar la investigación hasta que sea confirmada por otros científicos. "Si bien valoramos el libre intercambio de ideas, datos e información como parte de la investigación científica y técnica, la NASA no puede apoyar una afirmación científica a menos que haya sido revisada por sus colegas y profundamente examinada por otros expertos calificados", señala en el escrito el director científico del consejo de la misión científica de la agencia en Washington, Paul Hertz.

Según recoge la propia revista, el investigador estadounidense ha utilizado la más avanzada teclogía de micro escáner y ha fracturado el meteorito en láminas. Hoover y su equipo argumentan en su trabajo que hay restos de algunas especies de cianobacterias, unas formas de vida muy primitivas en la Tierra.

Pero 'Journal of Cosmology' no es 'Science' y muchos especialistas aseguran que la credibilidad del estudio no es la misma que si hubiese aparecido en otra de más prestigio. El estudio es tan controvertido, que el propio editor de la revista publica una declaración buscando opiniones de otros científicos. En la comunidad científica ya han surgido numerosas voces que aseguran que el descubrimiento está muy lejos de demostrar la presencia de vida extraterrestre.

Los ingredientes para la vida, en meteoritos

Pero, al margen de la veracidad de los datos de Hoover, este tipo de investigaciones no son lineas de trabajo aisladas. Muchos grupos de investigación de todo el mundo trabajan en los institutos de Astrobiología con la posibilidad de que los meteoritos tuvieran un papel clave en el origen de la vida en la Tierra.

Una investigación publicada recientemente en 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS) documenta mediante el análisis de un meteorito hallado en la Antártida la posibilidad de un origen extraterrestre de los elementos que permitieron la vida terrestre, en concreto del ion amonio, un importante precursor de moléculas biológicas como los aminoácidos o el ADN.

En esa misma línea está la teoría de la Panspermia acuñada por el químico sueco Svante August Arrhenius. Según esta hipótesis, la vida está diseminada por el Universo y llegó en forma bacteriana unida a un meteorito que sirvió de simiente para que evolucionara hasta los organismos que habitan hoy el planeta.

Líquenes españoles en el espacio

Esta teoría, hoy llamada Litopanspermia, aún cuenta con una importante nómina de investigadores que la consideran posible y que trabajan para saber si la Tierra fue colonizada por formas de vida extraterrestres. La investigadora del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) Rosa de la Torre defiende que algunas formas de vida muy primitivas -como bacterias extremófilas, líquenes o cianobacterias- pudieron haber viajado desde un planeta hasta la Tierra a bordo de un meteorito.

"Nuestro grupo ha tenido un proyecto en la Estación Espacial Internacional (ISS) para exponer a las condiciones del espacio a algunos líquenes terrestres como el 'Rhizocarpon geograficum', obtenido en la Sierra de Gredos, o el 'Xanthorea elegans', que habita en Sierra Nevada", explica la investigadora experta en radiación ultravioleta sobre organismos vivos. "Estas dos especies sobrevivieron muy bien en esas condiciones de gravedad cero, radiación extrema y elevadísimas temperaturas".

Pero, que hayan soportado la exposición a las condiciones espaciales, no quiere decir que puedan sobrevivir a la entrada en la atmósfera terrestre en la superficie de un meteorito, por ejemplo. La teoría de la Litopanspermia tiene tres fases. La primera es la de escape del planeta originario tras el impacto de un gran asteroide contra su superficie, lo que liberaría pequeños cuerpos rocosos que viajarían por el espacio. El propio viaje es la segunda fase y la entrada es la última, y la más delicada.

«Atravesar la atmósfera es lo más peliagudo ya que las temperaturas que soporta la superficie del meteorito son extremas», asegura Rosa de la Torre. Para saber si los organismos extremos de la Tierra podrían soportar estas condiciones, el equipo del Departamento de Observación de la Tierra del INTA, al que pertenece De la Torre, ha formado parte de experimentos como la cápsula Foton, un satélite diseñado para simular una entrada en la atmósfera con diversos organismos en su superficie. Entre las dos misiones en las que han participado, incluyeron líquenes, cianobacterias, esporas y bacterias que viven en salinas. Pero no tuvieron suerte. No sobrevivió ningún organismo. La temperatura es elevadísima y provoca la fusión de la capa externa de los meteoritos.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/07/ciencia/1299514126.html

domingo, 20 de febrero de 2011

Obsesionados por la inmortalidad

En enero de 1874, el naturalista inglés Charles Darwin asistió en Londres a una sesión espiritista junto al antropólogo Francis Galton y la novelista George Eliot, entre otros.

Charles Darwin.

Charles Darwin.

Saltaron chispas, hubo golpes en las mesas y elevación de sillas, pero para entonces el autor de 'El origen de las Especies' se había ya marchado y calificaría luego la experiencia de "fatigosa", lo que explica que no quisiese volver a repetirla.

Once días más tarde, enviaría en su lugar a su hijo, George, y al biólogo Thomas Henry Huxley, que le informaron de que los 'médiums' habían recurrido a trucos, lo cual le llevó a escribir que lo ocurrido en aquellas sesiones no era otra cosa que "impostura".

Con esas escenas comienza el libro 'The Immortalization Commission', del filósofo y pensador político británico John Gray, conocido por obras traducidas como 'Perros de Paja' o 'La Misa Negra' en las que retrata a la humanidad como "una especie voraz" dedicada a borrar otras formas de vida del planeta.

En su nuevo libro (Allen Lane, Penguin Books), Gray señala la búsqueda por las élites de dos sociedades muy distintas, la victoriana y la bolchevique, de algún tipo de inmortalidad tras los descubrimientos de la ciencia que condenaban a la humanidad a la visión de una especie, la propia, destinada a la extinción.

"Ése era el mensaje del darwinismo (...) y como la mayoría había renunciado a la religión, recurrieron a la ciencia para escapar de ese mundo que la propia ciencia había revelado", escribe el autor.

Así surgió en la Inglaterra victoriana un movimiento resuelto a descubrir con ayuda de la ciencia las pruebas de que "la personalidad individual" no acaba con la muerte física sino que la sobrevive.

En enero de 1874, el naturalista inglés Charles Darwin asistió en Londres a una sesión espiritista. Calificó la experiencia de 'fatigosa'

En ese esfuerzo participaron destacados pensadores como el filósofo utilitarista Henry Sidgwick o el naturalista Alfred Russsel Wallace, pionero, junto a Darwin, de la teoría de la selección natural.

Entre ellos estaban también el político conservador y primer ministro británico (1902-1905) Arthur Balfour, uno de los presidentes de la Sociedad de Investigaciones Psíquicas, fundada en 1882 en Londres por el citado Sidgwick, William Henry Myers, inventor del concepto de 'telepatía', entre otros.

Sus miembros creían en la posibilidad de estudiar científica y objetivamente los fenómenos paranormales y la actividad de algunos de sus miembros llenó páginas y páginas de supuestas comunicaciones con los muertos en lo que se calificó de "correspondencias cruzadas", mensajes muchas veces incomprensibles, recibidos a través de médiums, sobre todo por la vía de la escritura automática.

Su locura condujo a la idea, llevada a la práctica, de concebir una especie de nuevo mesías, científicamente programado, mediante la unión extraconyugal de una médium, la sufragista y delegada británica de la Sociedad de Naciones Winifred Coombe-Tannant, y un político 'tory' (conservador), hermano de Arthur Balfour.

Lejos de cumplir la misión de liberar a la humanidad del caos que se le había encomendado, aquel 'mesías' trabajaría en el espionaje británico antes de convertirse a la fe católica y acabar sus días como monje.

De modo paralelo a lo que ocurría en la Inglaterra victoriana, en el otro extremo de Europa, la Rusia posrevolucionaria, muchos pensaban que la humanidad lograría un día vencer a la muerte gracias al poder, que creían infinito, de la ciencia.

En la Rusia posrevolucionaria, muchos pensaban que la humanidad lograría un día vencer a la muerte

En páginas de apasionante lectura, Gray cuenta los viajes a Rusia del novelista H.G. Wells para conocer a su colega Gorky y al líder revolucionario Lenin, y cómo allí se enamoró perdidamente de una rusa llamada Moura Budberg que había sido secretaria y amante de Gorky y de un diplomático británico, entre otros.

Wells, que comenzó un darwinista optimista, se vio obligado a aceptar, como escribe Gray, que la "minoría inteligente" en la que había depositado todas sus esperanzas no existía y la humanidad estaba abocada a la desaparición, sustituida tal vez por alguna otra especie como los insectos inmunes a las mortíferas epidemias humanas.

No pensaban así, sin embargo, los llamados "constructores de Dios", corriente de pensamiento de la nueva URSS, de la que formaron parte inicialmente tanto Gorki como el teórico Anatoli Lunacharsky, quien escribió que Dios no había nacido aún sino que "se está construyendo, Dios es la humanidad del futuro".

Otros, como el físico Konstantin Tsiolkovski, considerado como el pionero de la astronáutica soviética, creían que el camino hacia la inmortalidad pasaba por la exploración interplanetaria: "El progreso es eterno y no se puede dudar de la obtención de la inmortalidad", sostenía.

Todo esto ocurría, nos cuenta Gray, mientras en los laboratorios especiales creados por la Cheka se experimentaba con presos del Gulag venenos para su uso en la guerra biológica o morían millones de kulaks (agricultores rusos propietarios) en la colectivización forzada de la agricultura bajo Stalin.

Los parientes más lejanos de algas y gusanos


Millones de años antes de que los hombres empezasen a pasearse por el planeta, un organismo que hoy llamamos biota Avalon habitaba la Tierra. Sus fósiles son normalmente considerados como los más antiguos de unorganismo multicelular complejo, pero un grupo internacional de investigadores ha localizado en China a unos pobladores similares aún más antiguos: la biota Lantian. La palabra 'biota' designa al conjunto de fauna y flora de una región.

Esta biota habitaba la Tierra hace entre 635 y 542 millones de años durante el período Ediacárico, tenían forma de tubo y de hoja, y su mera existencia es un pequeño 'milagro' si atendemos a las condiciones que nuestro planeta ofrecía por aquel entonces.

Científicos de la Academia China de Ciencia Virginia, del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (EEUU) y la Universidad Northewst de Xi'an (China) han descubierto restos fósiles de unos organismos ediacáricos al sur de China, que podrían ser anteriores a la biota Avalon y que los expertos han bautizado como biota Lantian. El resultado de su estudio ha sido publicado en el número de la revista 'Nature' de esta semana.

Oxígeno sí, oxígeno no

Los investigadores han encontrado unos 3.000 fósiles de hasta 15 especies distintas entre capas de esquisto negro bajo el mar y creen que podría tratarse de los parientes lejanos de algas y gusanos actuales. Esos organismos vivieron hace casi 600 millones de años y, cuando se extinguieron, murieron y se acumularon en un gran estado de conservación. Lo curioso es que el lugar donde los científicos econtraron estos fósiles es poco adecuado para los organismos que necesitan oxígeno. ¿Por qué surgió pues esta forma de vida? La respuesta parece estar estrechamente ligada también a por qué desaparecieron.

Los responsables de esta investigación creen que la zona estudiada estuvo largo tiempo sin oxígeno, pero que de vez en cuando se dieron episodios propicios para el surgimiento de nuevas formas complejas de vida, que morían cuando el oxígeno desaparecía de nuevo. Los fósiles encontrados pertenecen pues a un período concreto en el que sí había oxígeno y las condiciones para la vida eran favorables.

'Tierra Bola de Nieve'

Este estudio indica que la diversificación morfológica de organismos eucariontes macroscópicos -versiones primitivas de estructuras celulares complejas- podría haber tenido lugar decenas de millones de años después de la 'Tierra Bola de Nieve', que terminó hace 635 millones de años. La hipótesis 'Tierra Bola de Nieve' sostiene que nuestro planeta estuvo cubierto de hielo como consecuencia de una o varias glaciaciones.

Los investigadores afirman que los fósiles de biota Lantian presentan mayor diversidad de especies, y son más grandes y complejos que los de otros organismos conservados en rocas más antiguas. El esquisto donde los científicos encontraron los nuevos fósiles se formó poco después de última gran glaciación y sería 635 millones de años, cuando el hielo de los océanos desapareció cuando se produjo el pistoletazo de salida para la evolución de los eucariontes complejos.

Cráneos humanos para beber en el Paleolítico


Los habitantes primitivos de las islas británicas bebían de los cráneos de sus víctimas, según se desprende del descubrimiento de los restos de tres personas en una cueva en Cheddar Gorge, en el condado de Somerset (al suroeste de Inglaterra). Los huesos datan de hace 14.700 años, al final de la última glaciación.

Científicos del Museo de Historia Natural de Londres analizaron los restos encontrados de tres humanos, entre ellos un niño de tres años, cuyos cuerpos pudieron servir para prácticas caníbales. Los investigadores han dado a conocer los resultados de su estudio en la publicación 'Plus One'.

Los restos óseos ya eran conocidos por los investigadores, incluyendo uno de los cuencos-cráneo desenterrado por el profesor y paleontólogo Chris Stringer en 1987. Sin embargo, el estudio detallado con un microscopio 3D de 37 fragmentos craneales y cuatro pedazos de mandíbula, puso en evidencia un patrón común: los huesos habían sido cuidadosamente trabajados hasta convertirse en los recipientes para beber.

Artesanía caníbal

De hecho, los restos óseos presentan cortes muy precisos destinados a extraer la máxima cantidad de carne de las víctimas, mientras que sus cráneos se utilizaron como cuencos para beber. Los habitantes de la cueva utilizaban herramientas de piedra para trabajar y preparar estos siniestros recipientes.
Los paleontólogos estiman que los restos datan de hace 14.700 años, y serían los ejemplos más antiguos de cuencos hechos con cráneos humanos. Los pobladores de la cueva de Cheddar Gorge "arrancaban las cabelleras de los cráneos, quitaban los ojos y las orejas, limaban los rasgos de las caras, desprendían las mandíbulas y cincelaban los bordes. Llevaban a cabo un trabajo muy meticuloso", explica el profesor Stringer.

martes, 18 de enero de 2011

La fosa más profunda del océano juega un importante papel en la regulación del clima.


La Fosa de las Marianas, conocida también como el abismo Challenger, es la zona más profunda que se conoce del oceáno. Se encuentra en el Océano Pacífico y sólo dos exploradores han logrado bajar a tal profundidad. En 1960, el inventor suizo Jacques Piccard y el marine estadounidense Don Walsh descendieron a 35.000 pies a bordo del batiscafo Trieste, que fue especialmente diseñado para esa misión.
Desde entonces ningún ser humano ha vuelto a descender a esa profundidad pero sí nuevas naves no tripuladas dotadas de la última tecnología que están recopilando valiosos datos para que los científicos puedan estudiar esta desconocida área del océano.
Un equipo internacional de investigadores lanzó al agua un sumergible no tripulado para que descendiera a 10.900 metros de profundidad. Los científicos han revelado ahora sus primeras conclusiones sobre la investigación, según informa la BBC. Por ejemplo, que las fosas oceánicas actúan como sumideros de carbono y que su papel en la regulación del clima es mayor de lo que los científicos pensaban hasta ahora.
El ciclo del carbono
"Se trata de la primera vez que hemos sido capaces de instalar sofisticados instrumentos a tal profundidad para medir la cantidad de carbono almacenado", explicó el investigador Ronnie Glud a la BBC. "Básicamente, queremos comprender cuánto material orgánico -es decir, el material producido por algas y peces en zonas menos profundas- se deposita en el lecho marino, y si esta materia es devorada por las bacterias o degradada, o queda enterrada", afirma Glud. De esta forma esperan obtener una fotografía general que muestre hasta qué punto el océano puede capturar carbono en el ciclo global.
"Aunque estas fosas sólo cubren el 2% de la superficie oceánica, pensamos que podrían ser desproporcionadamente importantes, ya que es probable que acumulen mucho más carbón debido a que actuarían como una trampa, de modo que en su fondo se acumularía más materia orgánica que en otras partes del océano. Así lo sugieren los resultados de los primeros experimentos realizados", afirma.
Una sonda recubierta de titanio
El robot fue lanzado desde un barco y tardó tres horas en llegar al fondo de la fosa, donde llevó a cabo una serie de experimentos. La presión a casi 11 kilómetros de profundidad es 1.000 veces superior a la que hay fuera del agua, por lo que sus sensores estaban recubiertos de un cilindro de titanio capaz de resistirla.
El siguiente paso de este equipo internacional de investigadores será calcular qué cantidad de carbono se acumula en el fondo del océano comparada con otras zonas. De esta forma, esperan poder determinar qué papel juegan las fosas oceánicas en la regulación del clima.
En esta investigación participan el Instituto de Microbiología Marina Max Planck de Bremen (Alemania), La Agencia Japonesa de Ciencia Marina y Terrestre y Tecnología (JAMSTEC) y la Universidad de Copenhague (Dinamarca).


domingo, 9 de enero de 2011

¿Gorilas en la niebla o gorilas en petróleo?




El proyecto de exploración petrolera en la reserva natural más antigua de África y hábitat de una cuarta parte de todos los gorilas de montaña que quedan en el mundo puede afectar irremediablemente esa riqueza biológica, según ha denunciado esta semana WWF.
Según la organización ecologista, los planes de las compañías SOCO y Dominion tendrán un coste muy elevado "para la preciosa y frágil biodiversidad" del Parque Nacional Virunga, ubicado al oeste de la República Democrática del Congo (RDC), en la frontera con Ruanda y Uganda.
El WWF pidió al Gobierno que garantice y haga cumplir la prohibición de realizar exploraciones petroleras en esa zona.
A las compañías involucradas, que cotizan en la Bolsa de Londres, el WWF les reclamó que "respeten la ley y abandonen sus perniciosos planes".


Turismo y pesca sostenibles
Esa zona protegida alberga numerosas especies de aves, reptiles y mamíferos, como chimpancés, hipopótamos y elefantes, cuyo equilibrio natural el WWF cree que pueda verse perjudicado si se concreta el proyecto de exploración petrolera.
Allí también viven unos 200 gorilas de montaña, cifra que representa un 25% de los que quedan en el planeta, además de una población local que se beneficia del turismo y la pesca realizados bajo criterios sostenibles.
La entidad precisó que unos 30.000 pescadores realizan sus labores en el lago Edward, ubicado dentro de las fronteras del parque.
"Después de tantos años de conservación y dinero invertidos en el parque por grupos ecologistas, por la comunidad internacional y el Gobierno, es terrible ver que una compañía petrolera busca la rentabilidad con un desprecio total de los animales y de los pobladores (del parque)", lamentó el WWF.